Aurora Reyes. La cachorra con alma de montaña
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Foto: Margarita Aguilar Urbán (2010). Aurora Reyes. Alma de montaña. Instituto Chihuahuense de la Cultura. México
Aurora Reyes, mujer multifacética: poeta, pintora, profesora, activista sindicalista y defensora de los derechos de las mujeres.
Mujer multifacética: Poeta, pintora, profesora, activista sindicalista y defensora de los derechos de las mujeres.
Recuperar historias de mujeres se ha vuelto una labor de la mayor importancia en recientes décadas, y en el contexto mexicano ha tomado gran relevancia hacer visible su participación social tanto en el presente como en el pasado. La importancia de esta labor radica en que así se tienen ejemplos de vidas de mujeres que han sido conscientes de una realidad que no les ha favorecido, una realidad que han tenido que enfrentar y transformar con mucho trabajo, porque es un avance a contracorriente.
Un momento histórico altamente significativo para nuestra cultura en el ámbito de la creación artística, ha sido la primera mitad del siglo XX en que se identifican: el muralismo y la escuela mexicana de pintura, claro que en esos universos han figurado generalmente nombres de varones. Desde que inició la segunda década del nuevo milenio, se han realizado múltiples eventos en torno a la conmemoración de los cien años del inicio de aquel movimiento artístico, y uno de los esfuerzos por ampliar las versiones ya conocidas, ha sido la labor de visibilizar la participación de las mujeres en aquella época.

Aurora Reyes, (1908-1985), imagen tomada de la página de Facebook de la artista: https://web.facebook.com/profile.php?id=100052050535932
La biografía Aurora Reyes. Alma de montaña es el resultado de una larga investigación que inició en 1987 la maestra Margarita Aguilar Urbán. La seriedad de su trabajo se manifiesta en la localización y consulta de archivos institucionales, los materiales proporcionados por la familia de la artista y la realización de entrevistas; así la biógrafa de Reyes presentó sus progresos de investigación en presentaciones, tesis de grado, y finalmente la obra se publicó en el año 2010.
El libro nos deja saber que Aurora Reyes fue “hija de la revolución mexicana” porque le tocó llegar a la ciudad de México después de la “decena trágica” y formó parte de la familia del general Bernardo Reyes y del escritor Alfonso Reyes, aunque estaba en el lado modesto de la familia, por eso vivió en la zona pobre del centro de la ciudad, y cuando niña, salía descalza a vender el pan horneado por su madre para apoyar la economía familiar. Su carácter fuerte y actitud valiente le ganaron el mote de “la cachorra” ya que su padre llevaba el nombre de León. Ese rasgo de personalidad la hará destacar en todos los ámbitos como una mujer aguerrida.

Fragmento del mural: “Presencia del maestro en los movimientos históricos de la patria” (1962)
En su mundo de creación personal primero se le reveló la palabra como forma de expresión y después las imágenes. Estudió en la academia de San Carlos con grandes logros y reconocimiento. En 1927 inició su trayectoria como profesora de artes plásticas para las primarias, una larga labor que concluyó hasta 1964.
Su entorno inmediato tenía que ver con artistas y militantes en grupos políticos, como el Partido Comunista Mexicano y la LEAR (Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios) del cual formó parte y en el que fue una de las ganadoras de la convocatoria para realizar una pieza mural en el Centro Escolar Revolución, la obra que realizó lleva el nombre: “Atentado a las maestras rurales” (1936), y se trata de una denuncia de los atentados de que eran objeto las integrantes del magisterio en el contexto de las reformas educativas: escuelas mixtas y laicas.

Mural “Atentado a las maestras rurales” (1936)
Aurora Reyes por su labor y compromiso docente recibió el nombramiento como secretaria de Acción Femenil del Sindicato de Trabajadores de la Educación, un puesto desde el que gestionó y apoyó programas para maestras, alumnas y madres de familia, la defensa de la justicia social en todos los ámbitos fue una prioridad en la vida de la artista. Así lo demuestra su salida del Partido Comunista por denunciar en los periódicos los abusos que algunos de sus camaradas perpetraron en mujeres; sus palabras al respecto:
“Y ¿ustedes creen que eso es muy revolucionario? ¡Ah! Los comunistas robándose esto, robándose aquello, y precisamente a quienes más lo necesitan. Tal parece que el partido resulta ser la cobija de los rateros. ¡Cállense, me dijeron, o la callamos! Pues a ver si pueden. Saqué mi carnet, y lo rompí y se los aventé a la cara. Para siempre salí del partido. No soy enemiga de la doctrina ni de las ideas y las defenderé cuando sea necesario, pero no puedo tratar con sinvergüenzas”.

La prosa de Aguilar Urbán es ligera, sencilla, descriptiva y explicativa. Lleva amablemente a quien lee por los distintos momentos de la vida y creación de la pintora, poeta y activista feminista. Hace un recuento de la obra pictórica, dibujística y de su producción poética:
Ola que viene y viene,
ola que va.
La muerte, abismo
mismo
de la verdad.
Silenciosa ola:
sola eternidad.
Blanca ola de paz, de paz, de paz.
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